—¿Qué ha pasado? —Sora miró a Sibel que tenía lágrimas en los ojos, cuando Iván llegó a la camioneta y la abrió con urgencia.
Él tocó su mejilla rasguñada y su ceño se frunció.
—Sibel… —ella parpadeó tratando de contener sus emociones, y negó.
Se sentía una imbécil por parecer que estaba así por la pelea, le importaba una mierd@ los golpes de hace una hora, porque lo que le había dicho Sora, la había dejado completamente fría.
—Habla maldit@ sea… ¿Qué ocurrió? ¿Mila te atacó sin más?
Sibel