Cuando Charlotte llega a la habitación de su hija, la escucha vomitar por lo tanto, acelera sus pasos para llegar al baño y ayudarle al sostener su larga cabellera. —tranquila hija, calma— dice y con su mano libre le acaricia la espalda
Cielo vómito literalmente todo lo que había consumido. Su llanto incontrolable se hace presente. —te felicito mi niña hermosa, fuiste muy fuerte
—siento que me duele el corazón mamá— baja la palanca de la poceta y luego se dirige al lavamos para limpiar su boca