Los CEOS se liston a golpes, sus rensillas aunque eran viejas parecían estar muy recientes y frescas, a Ramsés le seguía doliendo la traición de Adriana y Juan Carlos quería hacerlo rabiar con ese tema que era tan delicado
— ¿Cómo te atreves a ponerle las manos encima? yo no tengo la culpa que tú novia me haya elegido para que la follara por qué tú no eras suficientemente bueno como hombre
— Mientes, Adriana me ama, ella me sigue amando, me lo ha dicho, y dónde compruebe que lo que pasó hace a