Esa tarde Alexander y Danilo platicaron en confianza con sus hijos alrededor, el pequeño Alexander dejó un beso en la mejilla de Daríana antes de irse, y prometió volver pronto a visitarla
En la mansión Vargas los padres estaban extasiados con Rodrigo, el niño por ahora estaba durmiendo en su cuna bien abrigado, alimentado y seco
— Gracias Sofía, gracias por darme este regalo, ahora Alessandro tendrá un hermanito con quién jugar y con quién apoyarse en los momentos difíciles, y aunque espero qu