La voz molesta de Violeta dejaba ver que todavía no estaba nada contenta contenta con su esposo, ella no esperaba verlo allí
— Hola amor, he venido por ti para irnos juntos a casa a comer con los niños, además ví este hermoso arreglo de flores de camino aquí y pensé que te gustaría tenerlo — Danilo dió las flores a su esposa, ella las tomó pero no muy convencida
— Gracias, en un momento estoy lista para marcharnos, quiero llegar lo antes posible para compartir la comida con mis bebés — Violeta