Danilo se fue a su oficina demasiado molesto, Violeta había bajado del auto y azotado la puerta, quien en esta vida se había atrevido antes a azotarle la puerta al malhumorado CEO Danilo Ferreira
— Maldición, está mujercita me saca tanto de mis casillas, ahora hasta me azota la puerta, ¿qué pasó con esa Violeta tímida que temblaba de solo escuchar mi voz? ahora se me rebela por qué se siente protegida por Ballesteros, pero qué no se le ocurra, que no se le ocurra pasarse de la raya a ese imbéci