El niño fue llevado a la habitación privada antes que la madre, a Fabio ya lo habían echado de la sala de expulsión para atender a Mariana y limpiar al bebé y también checarlo que viniera bien al mundo
El CEO había dejado la pañalera para que lo vistieran, una enfermera llegó a la habitación con el niño envuelto en una frazada azul y la pañalera al hombro
— Señor Mancini, aquí está su bello bebé, viene despierto, parece que le va a gustar la noche, suerte con eso — Fabio lo recibió en brazos, y