Danilo seguía observando al pequeño Fabiano, seguía sin encontrarle parecido a su prima, él esperaba ver los ojos verdes de la familia, pero el niño era cien por ciento Mancini
— Danilo, el bebé es hermoso, es verdad que no se parece a Mariana pero quizás el próximo hijo se parecerá
— Bueno, tomaré eso como una promesa, la próxima vez ponle más ganas eh — pidió el CEO
El pequeño niño despertó y apenas abrió los ojos lloró, tenía hambre y lo que no tenía era paciencia, pero su llanto despertó al