En la lejana Oxford, Drago ya se había enterado que Su bella Aithana se había ennoviado con el ruso Alexander, no la culpaba por hacerlo, entendía y a la vez estaba tranquilo de que tuviera quien la cuidara de ella
— Drago, ¿qué te sucede? hoy estás más callado de lo normal, ¿no te gustó el sexo? — La sensual chica de curvas perfectas con la que el heredero Ferreira estaba en la cama, lo había notado distraído incluso mientras tenían relaciones
Drago estaba experimentando una etapa nueva, se ha