La familia estuvo un poco más de tiempo disfrutando del bebé, los Ferreira, estaban de lo más felices, sobre todo Drago, no podía dejar de ver a su hijo, cada parpadeo, cada gesto, cada sonido
Aithana, conversaba con su padre del bebé
— ¿Papá, vas a querer a Dallán, a pesar de que no se parezca a nosotros y sea una gota de agua de los Ferreira? no parece tanto tu nieto como tú querías
— No digas eso, es tu hijo y por lo tanto mi nieto, él no tiene la culpa de que los genes acaparadore