El CEO río ante la pregunta de su retoño, el quería saber si cuando fuera grande podria pedirle a Antonella que fuera su novia, si su amigo Lombardo pudiera escuchar esta conversación, seguro que se le crispaban los cabellos, era muy celoso de su hija, ella era su adoración
— Quizás unos años más adelante, Valerio, aunque quien sabe, tal vez en el futuro conozcas a otra chica que te guste y ya no estés interesado en la niña Maldonado, ¿no lo creés?
— No, no lo creo, a mi solo me gusta Antonella