El imponente señor Sadok, estaba ahí, de pie frente a todos, a su lado estaba el apuesto Ivanko y los apuestos Alexander y Damiano, no esperaban encontrarse con esa situación tan triste, aún así tenían que afrontar con valor a la familia Mancini
— Señor Mancini, por favor permítame hablar unas palabras con usted — pidió Ragué Sadok
— Hable lo que tiene para decir, señor Sadok, después vayanse de aquí que no soy gratos en este lugar
— Bien... entiendo que lo que ha sucedido, el inesperado embara