—No Puedo — Fue lo primero que salió de sus labios a modo de respuesta.
—Si esa es tu respuesta, entonces no hay nada más que decir, cierra la puerta al irte— Se levantó del sofá, le dio la espalda y de enrumbada a la segunda planta de su casa, a la vez que se quitaba el gorro que según lo hacía ver un tonto y solo lo había tolerado por ella, lanzándolo el piso, no quería explotar no quería que ella se diera cuenta lo que su decisión le estaba causando, nunca creyó volver a sentir aquello por a