—Cuéntame de ti, preciosa. Para mi padre eres una vieja amiga, pero en realidad no sé de dónde salió este ángel tan hermoso.
Lo que Elizabeth quería gritarle es que
—Soy la estúpida a quien engañaste, la estúpida hermana de tu prometida, soy una idiota que te creyó una vez y sobre todo soy la que va a hacer que pierdas todo, maldito hijo de perra.
—Viví en el extranjero mucho tiempo y luego regresé a mi país. Mi amigo me había hablado de las empresas Barbieri y dije "Voy a probar suerte, pero t