—Te lo dije, lastimosamente los hombres somos muy básicos y la mayoría es fácil de interpretar, te lo digo yo que soy hombre.
—Me veo bien.
—Sí, niña, ya van como cien veces que te lo dije, ve y comete el mundo, me avisas cualquier cosa, las chicas también están ansiosas.
El vestido blanco que traía puesto, tipo sastre, era hermoso, elegante y adecuado para la secretaria de CEO de una trasnacional tan reconocida. Nunca pensó que el hombre que creyó amar fuera tan básico y cayera rendido sin siq