83. Estrellas
En la oscuridad, aún podía verse la luz.
Esa era la sensación mágica que me invadió en cuanto llegamos a la playa cercana donde estaba el faro. Oliver me ayudó a salir pues, según él, no quería que resbalara o algo peor.
Sí… él se había vuelto un hombre sobreprotector conmigo. Me cuidaba de manera tierna como si su vida dependiera de eso.
—Oliver, este lugar es precioso.
Él miró alrededor con una sonrisa complacida.
—Me alegra saber que la vista está mejor de lo que leí en las crítica