54. Primera vez
El lunes llegue con un enorme problema que no podia solucionar.
No podia dejar de pensar en Katherine.
El domingo anterior había hecho tantas cosas que apenas había dormido. Aunque no quisiera admitirlo, me había quedado dando vueltas una y otra vez cerca del apartamento de Katherine. Utilizaba la excusa de que quería saber que estaba bien, y que si necesitaba ayuda, yo estaría cerca.
Qué tonto fui.
Ella no salió afuera, ni siquiera para comprar algo de comer. Ese lunes sujetaba la bolsa