130. Un Rayo de luz
Nunca había entendido que algo tan insignificante para unas personas pudiera convertirse en oro para otras... hasta ahora.
¿Cómo un objeto tan diminuto podía causar tanta fe de que no todo estaba perdido? Era un objeto tan insignificante que ni siquiera yo podía encontrarlo.
Un calentador de biberones.
Nada más que eso...
Observé la puerta cerrada. La única luz en la habitación era la que se filtraba por debajo de la puerta y la luz difuminada y diminuta del pequeño temporizador del calentad