115. Me enseñaron
El pequeño pueblo entre las montañas Adirondack nos daba la bienvenida a lo que poco a poco podría convertirse en nuestra nueva vida. Caminaba entre las exclusivas pero pequeñas boutiques. Al respirar, el vapor provocado por el frío me recordaba dónde estaba.
A pesar del frío… no podía deshacerme de los nervios. Sí, sabía que iba a casarme con Oliver, pero no imaginé que sería tan repentino. La emoción dentro de mí era casi adolescente… aunque una duda seguía martillando mi cabeza:
¿Había pasa