La abuela Bernard asintió y luego, con tristeza, dijo:
—Mateo ha sufrido mucho, realmente le agradezco que compartas tiempo con él. Siempre quise conocerte, así que le pedí que te trajera para tratar personalmente.
—Pensé que la persona que él eligiera, sin duda, no sería mala. Pero me dijo que no estabas bien de salud y que no era bueno para ti salir, así que lo dejé pasar.
—Pero hace dos años, estuve muy enferma, tenía miedo de no tener oportunidad de conocerte, así que le pedí que, por