Cuando Alan me preguntó si elegía verdad o reto, sin pensarlo mucho, elegí reto. Pero, apenas lo dije, me arrepentí. Porque vi que Alan sonreía aún más.
Alan se recostó en su silla y, con una sonrisa burlona, me dijo:
—Elige a un hombre aquí y bésalo… durante un minuto.
El lugar estalló en gritos de sorpresa.
Valerie estaba furiosa:
—Alan, estás tratando de hacer quedar mal a Aurora, ¿verdad?
Alan levantó las manos, como si no tuviera la culpa:
—La botella le cayó a ella, no puedo h