Michael parecía tener todo bajo control al principio, pero ahora, quizá por la espera, su cara ya mostraba impaciencia y furia.
Al oírlo, lejos de ponerme triste, sentí un profundo alivio.
Le respondí, con un tono indiferente:
—Te lo dije desde el principio. A Mateo le gusta Camila, él me odia. En su corazón no hay lugar para mí. Esa foto que mencionas… seguro es de otra muchacha.
Después de todo, yo de verdad no recordaba nada de mi infancia relacionado con Mateo. Así que lo de la foto, seguro