Capítulo 307
Alan se quedó callado un segundo y luego sonrió:

—Está bien, está bien.

Dijo eso mientras tomaba el tazón de sopa que Camila tenía y lo puso frente a mí.

Le sonreí a Camila:

—Entonces gracias por la sopa, Camila. Prometo que me la voy a tomar cuando acabe de comer.

Por un momento, algo de enojo le pasó por los ojos.

Después sonrió, como si escondiera algo, y dijo:

—Aurora, qué suerte tienes. Tienes un amigo tan detallista como Alan.

Alan levantó una ceja, miró a Mateo y no dijo nada.

Camila sigu
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Leorquidia GarcíaJajaja ahora materno pasó hacer heme o de Camila, si no son las palabras incoherentes son las que no tiene sentido ni el mismo hilo de la historia
Leorquidia GarcíaEsa camila hace tantas cosas estupidas que no se como los demás no se avergüenzan de ella, y como la escritora lo hace más absurdo todo, Dios ! ...‍♀️...
Maria Salinas LezamaYa aburre con la tal Camila y que parezca tonta con ese tal mateo
Linda Lucia OrellaYa estoy igual que la pobre Aurora harta de la Camila ya dan ganas de darle un gran escarmiento para que deje de fastidiar a Aurora por qué ella es la culpable que siempre Mateo se desquite con Aurora. Que mujer más insoportable de verdad le gusta estar escupiendo su veneno.
Escanea el código para leer en la APP