Me quedé tiesa como estatua.
¿En serio tengo tan mala suerte? ¿Otra vez me topo con Mateo y Camila en el hospital?
—Aurora, ¿qué haces aquí?
Efectivamente, era la voz asquerosamente dulce de Camila.
Cerré los ojos, frustrada. La próxima vez que venga al doctor, mejor elijo otro día y otro hospital.
Aunque... ¿De qué sirve? Parece que no importa cuándo o dónde vaya, siempre termino encontrándomelos.
No sé si es mala suerte o el destino jugándome una broma pesada.
—Aurora, ¿otra vez en el hospital