—O quizá —continuó— también podría ser una salida oculta de esa cámara, pensada para escapar en caso de ser necesario.
Al escuchar su análisis, de pronto lo entendí todo.
Claro… ¿cómo no había pensado en eso antes?
Eso significaba que la base secreta de la que hablaba la señorita Renata era justamente la cámara que queríamos investigar.
Me apresuré a preguntarle a Ricardo:
—Entonces, ¿dónde está la otra entrada?
Ricardo negó con la cabeza.
—Se lo pregunté, pero como ya pasó mucho tiempo y en ese