—Solo quería fumarme este cigarrillo antes de irme.
Antes, Mateo nunca fumaba frente a mí.
Pero ahora parecía hacerlo todo el tiempo. Claramente, se había vuelto un hábito. Me preguntaba cómo había logrado contener su adicción al tabaco antes, pero, después de todo, también había contenido sus emociones y deseos.
Estaba recostado en su asiento, despreocupado, con el brazo descansando sobre el volante y un cigarrillo entre los dedos.
Miraba al frente, relajado, y el humo escapaba lentamente d