Maichael rompió el silencio tenso y dijo:
—Habla, ¿cuánto pagaste por su familia? Si yo hubiera regresado antes, no habrías tenido que poner ni un centavo.
Mateo se rio.
—¿Sí? Si yo no, tú menos.
—Eso no lo sabes —respondió Michael con seguridad. —Si yo hubiera estado aquí, Aurora habría venido a buscarme primero.
¿Buscar a Michael para pedirle ayuda?
Tal vez, supongo. Las suposiciones siempre carecen de una respuesta definitiva.
Los dedos largos y delgados de Mateo golpeaban la mesa imitan