Su cara de ira parecía decir: ¿hablas en serio? ¿De verdad vas a abandonarme?
Mateo miró fijamente a Jeison. Waylon ya había cedido hasta ese punto; no tenía sentido que Jeison se negara.
Al fin y al cabo, con la situación actual, retener a Aurora no le servía de nada y, por el contrario, solo podía despertar las sospechas de la señorita Alma.
Sin embargo, Jeison se rio fuerte y dijo con desprecio:
—Qué gracioso eres. Aunque no te entregue a esa mujer, ¿de verdad crees que estás calificado para