—Camila... —era la voz de Carlos. Sonaba algo preocupado—. No sé qué me pasa, últimamente siempre siento que algo malo va a suceder, estoy tan inquieto.
—¿Qué cosa mala puede pasar? Estás exagerando —respondió Camila sin darle mucha importancia.
Carlos sonaba algo más urgente:
—No, no es eso, es que anoche tuve un sueño muy malo. Soñé que tú... soñé que tú...
—¡Ya basta, Carlos! ¿Por qué no dijiste nada de ese sueño anoche? —respondió Camila con algo de impaciencia—. Al final solo fue un sueño,