Hice un esfuerzo por recomponerme.
—No, no me hizo nada. Solo vine a ver a Valerie, no esperaba encontrarme con él.
Hice una pausa y me reí con amargura.
—Parece que cada día me odia más. Creo que, a partir de ahora, voy a tener que evitarlo siempre que pueda.
Javier tomó mi mano suavemente.
—Esto no es culpa tuya. Cuando el amor se acaba, se acaba. Los sentimientos no pueden forzarse. Además, tú no traicionaste lo que tenías con él a propósito. Solo recordaste lo que viviste conmigo. En el fond