—¡Cállate! ¡Deja de pretender ser la buena de la película! —gritó Camila, llena de rabia.
Las palabras, tan llenas de odio, molestaron a Carlos y a Javier; se notó de inmediato.
—Camila, no hables así —le dijo Carlos, con voz baja pero firme.
—Aurora solo se preocupa por ti. Ella ya dejó atrás el rencor que sentía, todo por nuestro bien. ¿Por qué sigues tratándola con tanta hostilidad?
Apenas lo dijo, Camila abrió los ojos, incrédula.
—¿Qué dices? ¿Insinúas que exagero? Carlos, tú dijiste que me