Parte 8...
Al día siguiente, le pareció extraño que ella apareciera en su casa ofreciéndose a llevarla al médico. En su inocencia y estupidez, pensó que simplemente estaba siendo una buena cuñada.
— Voy a hacerme unos exámenes de rutina - dijo ella — ¿Por qué no vienes conmigo?
— Bueno... No sé si puedo pagar una consulta en este momento. Solo recibo mi salario a fin de mes.
— No te preocupes, tonta, yo pago - Márcia dijo animándola — Hazlo así... Vamos y luego arreglamos las cuentas.
— No lo s