Mundo de ficçãoIniciar sessãoLos días pasaban deprisa, más de lo que uno podía estar esperando. El verano ya casi terminaba, y siquiera era consciente de ello. Aquel pensamiento empezaba a carcomerme por alguna razón.
Al llegar al trabajo, solo encontré un silencio por la casa entera. Mis padres se habían ido a una cita con el abogado de la abuela, después de posponerla una y otra vez desde su muerte. Primero Mam&a







