Mundo ficciónIniciar sesión–Arion, despierta... –escucho una voz lejana que hace eco en mi mente–. Despiértate, maldito corderito –dicen antes de que alguien me de un seco zape en mi frente, obrando que levante mi cabeza mi cómoda almohada de golpe, empezando a ver a mis alrededores como un loco.
A un lado de mi cama está Candace con el ceño fruncido parada







