[BRISA]
—¡Enfermera! —exclamo una y otra vez—. Mi amor, has despertado —digo emocionada y las lagrimas ahora son de absoluta felicidad.
Noto como él trata de darse cuenta de lo que está sucediendo, pero algo ocurre, esta confundido, y no es para menos.
—Señora, por favor déjenos hacer nuestro trabajo —escucho de repente que me dice una de las enfermeras.
—No, por favor, llevo un mes esperando este momento —le pido, pero todos mis esfuerzos se ven reducidos a la nada cuando alguien me saca en la