39: El ápice de su cordura.
La rubia deja a Evangeline cerca de la mesa después de que se vistieran y pusieran la cena. Se dirige a poner jazz para que el ambiente sea cálido y se encuentra a su esposo en el camino, así que lo fulmina con la mirada.
Este parece no darse cuenta y sigue como si nada.
Irina tiene que alejarse un poco de ellos para pensar con calma.
Anoche cuando rompió en llanto lo hizo porque no podía parar de pensar en Telma. Sabe que debe buscar ayuda para superar eso, pero no quiere. Siente que merece su