—No es cierto, yo ni consumo drogas, esto es un error —dijo Iku frunciendo el ceño.
—Pues hay una denuncia en su contra, asi que guarde silencio, y no empeore las cosas, todo lo que diga puede ser usado en su contra, si no tiene abogado para pagar el estado le otorgara uno —dijo el policía mientras a Iku lo esposaban como un delincuente.
—No se lo lleven él es inocente —dijo la voz de Sandra.
—No pueden llevárselo —dijo Matías.
—Marido, ve con Iku yo me quedo cuidado a nuestra hija —dijo Sandra