Brianna
A la mañana siguiente, Briana, se encontraba un poco distraída. Aún tenía dolor de cabeza, debido al zapallo volador que había llegado hasta ella.
Aunque ya no se había puesto a llorar, como el día anterior. Más bien había querido avanzar, en su huerta.
En ese momento, estaba muy concentrada en el proceso. Quería distraerse, a como dé lugar: una de las formas, para dejar de hacerlo, era trabajando.
Acomodaba las plantas las cuales, aún no habían asomado, ni un milímetro de su posición.