Briana, Después de varias semanas se sentía muy feliz. Me había acostumbrado a la vida con Esteban. Se levantaba muy temprano, y esperaba con ansias tomar el desayuno junto con su esposo.
Esta vez, preparo el té de frutas, el cual le había hecho Esteban para que ella tenga todas las mañanas. Y empezó con su rutina diaria. Aunque esta vez tenía ganas de tomar leche por alguna extraña razón. Aunque ella, no le gustaba la leche a decir verdad t siempre evadía tomar ese líquido blanco.
En ese insta