Capítulo 56. Con eso es suficiente
POV Knox
Dos semanas. Catorce días en los que he vivido en un limbo de esterilidad, café de máquina y el pitido constante de los monitores. Analia —mi pequeña guerrera— ha vencido a la muerte, y hoy, por fin, le dan el alta. Debería ser el día más feliz de mi vida, el día en que el heredero de los Spencer y su hermana regresan al lugar que les corresponde. Pero mientras camino por el pasillo privado del hospital, con un peluche de seda en una mano y un nudo de ansiedad en la garganta, la realidad me golpea con la fuerza de un mazo.
Me detengo antes de girar el pomo de la puerta de la suite de Lira. Escucho voces.
—Está todo listo, Thomas —la voz de Lira suena suave, pero tiene esa firmeza que me hiela la sangre—. Por favor, ayúdame a preparar las cosas. Necesito salir de aquí hoy mismo. Quiero volver... a casa.
El aire se queda atascado en mis pulmones. ¿Casa? Su casa es mi mansión. Su casa es el ala que mandé redecorar con el lino más fino y los sistemas de seguridad más avanzado