Capítulo 50. Bebes
POV LIRA
El dolor no es una ola; es un incendio que devora todo a su paso.
Comenzó en la madrugada, una presión sorda que ignoré hasta que se convirtió en una garra que me apretaba la espalda, recordándome que el tiempo de esconderse se había terminado. Cuando Thomas llegó a mi puerta, alertado por mi llamada jadeante, la nieve de la primavera estaba empezando a derretirse, pero yo sentía que el mundo entero se estaba desmoronando bajo mis pies.
—Respira, Elena —murmuró Thomas mientras me ay