Capítulo 49. Soledad
POV LIRA
El invierno en la montaña no perdona. El frío se cuela por las rendijas de las ventanas de madera y el viento aúlla como si recordara verdades que uno prefiere olvidar. Para mí, el frío se ha convertido en un compañero constante, una barrera física que me separa del mundo de cristal y acero que dejé atrás.
Sucedió un martes. El cielo estaba plomizo, cargado de nieve que amenazaba con cubrirlo todo. Estaba en la tienda, intentando mover una caja de cerámica artesanal que acababa de