Capítulo 14. Noche de tormenta
POV Lira
El Bentley se deslizó por un camino bordeado de robles centenarios, lejos del asfalto frío de la ciudad. El paisaje de la mansión Spencer, aunque hermoso, se había convertido en un recordatorio constante de mi confinamiento. El fin de semana en la propiedad campestre de Gabriel Valdés, un socio y amigo de la infancia de Knox, era una tregua bendita.
Knox estaba a mi lado. Iba vestido con ropa informal: pantalones de tela y un jersey de cachemira, despojado de la armadura de tres piezas. Sin el traje, sin el escritorio y sin la venganza que nos había unido, el aire entre nosotros era notablemente más ligero.
Llegamos a una antigua mansión de piedra, más acogedora que ostentosa. Gabriel Valdés nos recibió en la entrada, un hombre de sonrisa abierta y ojos amables, acompañado de su esposa, Clara.
—¡Knox! ¡Maldito seas, finalmente llegas! —Gabriel abrazó a Knox con una efusividad genuina que me dejó estupefacta.
Knox devolvió el abrazo. No era el apretón de manos fr