capítulo 15. La otra cara de Knox
POV Knox
El despertar no fue un suceso instantáneo, sino una conciencia lenta y profunda. Algo era diferente en la mañana. Algo era cálido.
Abrí los ojos y me tomó un segundo registrar la escena. Lira estaba acurrucada contra mí, de lado. En algún momento de la noche, se había girado, su rostro descansando justo en el hueco de mi cuello, y su brazo se había deslizado instintivamente sobre mi cintura. El edredón pesado nos cubría, pero el verdadero calor venía de la piel de ella contra la mía.
Me quedé inmóvil, analizando la situación como si fuera un informe de riesgos. El contacto era íntimo, pacífico. El olor de su cabello, una mezcla suave de champú y frío de la tormenta, me invadió. Era una sensación extraña y poderosa que recorría mi cuerpo, un pulso lento que no tenía nada que ver con la adrenalina de los negocios.
Levanté mi mano, mi movimiento cuidadoso para no despertarla. Con el pulgar, aparté un mechón de cabello que le caía sobre la frente. Por segundos, observé su