Luego del vergonsozo incidente, Kayla se intrudujo a su habitación y se encerró ahí, a pesar de haber recibido las explicaciones que había exigido.
Ella se mantenía rencorosa contra Tarek. Lo culpaba de muchas cosas que él no entendía, pues el muchacho tomaba el accidente como un detalle menor, el cual no fue consebido intencionalmente.
Aunque en su mente entendía que fue un hecho fortuito, en su corazón no perdonaba qué su "hermano" le haya "robado" a su bebé pequeña y la haya transformado a