—¿Ya te hizo clic el asunto? —preguntó Diego. No le perdía detalle a sus gestos, y al ver su reacción, entrecerró los ojos.
Noel soltó un suspiro pesado, con la voz ronca:
—Pues sí, resulta que ella sí tiene mucho que ver en esto.
Últimamente, Marta no hallaba qué hacer para quedar bien con él. No pasaba un día sin que le llevara algo de comer o de beber, siempre usando a su mamá como pretexto.
Al principio él no aceptaba nada, hasta que vio con sus propios ojos que los platos salían directo d