Capítulo 69.
—¡Adele!
Escucho la voz preocupada de Iván a lo lejos, así que me pongo de pie, viéndolo correr en mi dirección por aquel pasillo de hospital, viniendo hacia mí para abrazarme de forma protectora.
Suspirando con suavidad, yo le devuelvo el abrazo con cuidado, sintiendo su cuerpo tenso y viendo su rostro lleno de preocupación.
—¿Estas bien? —me pregunta en un susurro, sin dejar de abrazarme.
—Si… —respondo tras un par de segundos de pensarlo.
Después de que abriera esa estúpida caja, se hizo un