Capítulo 70.
—¿Entonces no tienes la más mínima idea de quien pudo ser? —me pregunta Alicia preocupada.
—No… En realidad no tengo idea —respondo con sinceridad.
Afortunadamente mi hermana había adivinado que no tenía ropa de embarazo, recen estaba comenzando con todo esto de “encargarme del bebé”, así que no hice suficientes compras, y después de llenar mi vestido con mi propia sangre, no tenía nada que usar. Pero gracias a Alicia, quien amablemente me trajo una muda de ropa para embarazadas, podía ponerme