Capítulo 24.
Después de mi petición, Iván guarda silencio por un par de segundos, como si estuviera evaluando la situación ante de dar su respuesta. Mientras que yo mantengo la calma, intentando demostrar que no está ocurriendo nada, a pesar de que en mi mente me estoy muriendo de miedo.
—¿Por qué quieres las llaves de mi casa? —me pregunta con un tono de voz algo más suave del usual.
Creo que está preocupado de herirme o molestarme si se niega a hacer lo que le pido, así que de inmediato trato de dejarle e