Capítulo 37

Trabajar bajo presión es mi pasión y últimamente es lo que menos hago. Dalbert parece olvidarse de que soy su asistente y eso me pone furiosa. Lo menos que quiero es dar en que pensar a los compañeros.

Subo al ascensor con las carpetas que me había pedido, cuando llego al piso, ingreso sin tocar a la oficina de Dalbert. Este al verme sonríe, se pone de pie y rodea su escritorio para llegar hasta mí, ignorando por completo a la mujer que s
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